El salario contractual que reciben los trabajadores sindicalizados reportó en julio el incremento más alto desde diciembre de 2002; sin embargo, el repunte inflacionario observado el mes pasado apagó ese buen comportamiento y en consecuencia el salario tuvo pérdida de poder adquisitivo.
El reporte mensual de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) indica que el salario contractual reportó en julio un aumento nominal de 5.8 por ciento anual, el mejor incremento para cualquier mes desde diciembre de 2002.
Sin embargo, en términos reales el salario contractual en julio se contrajo a -0.59 por ciento, esto debido a que la inflación en el mes pasado se ubicó en 6.44 por ciento, un nivel por encima del avance nomina del salario.