Los inversionistas globales han vuelto a la cautela. Los participantes de distintos mercados han migrado en la última semana hacia posiciones más defensivas, ante el retraso en la aplicación de algunas promesas en materia económica realizadas por Donald Trump.
La búsqueda del refugio se ha incrementado particularmente en los bonos norteamericanos, el yen y metales preciosos, mientras que se han frenado los flujos al mercado accionario.