Petróleos Mexicanos (Pemex) registró una pérdida neta de 296,000 millones de pesos durante el 2016, que mejoró en 58% los resultados financieros de la empresa en comparación con la pérdida de 713,000 millones de pesos con la que cerró el 2015.
Ello, derivado de ingresos adicionales como la desinversión en Gasoductos de Chihuahua, transacción por la que el que era su socio, IEnova, desembolsó 1,146 millones de dólares, así como eficiencias —asociadas principalmente a una menor actividad en proyectos de baja rentabilidad— que lograron una reducción de 54% en el costo de ventas de la empresa, variable que se ubicó en 589,000 millones de pesos.