La debilidad del peso está complicando las transacciones con empresas mexicanas al subir los precios en moneda local de adquisiciones en el exterior o crear ofertas imprevistas para compradores extranjeros.

Por lo menos una transacción está siendo retrasada para ser ajustada a los cambios.

En junio, cuando Coca-Cola Femsa, con sede en Ciudad de México, y su socia Coca-Cola Co. acordaron adquirir AdeS, la unidad de bebidas de soya de Unilever, con sede en Londres, por 575 millones de dólares, la transacción se tasó en 10 mil 600 millones de pesos.

EL FINANCIERO