Para 2017, analistas prevén que la inflación se ubique por arriba de cuatro por ciento, fuera del rango fijado por Banxico de tres por ciento más-menos un punto porcentual, detonada por factores como la liberación de la gasolina y el aumento al salario mínimo.

Para el próximo año se espera que las presiones sobre los precios de la economía se acentúen y que junto con nuevos elementos, la inflación supere el 4.0 por ciento, es decir la meta establecida por el Banco de México (Banxico).

EL FINANCIERO