Este lunes, la moneda mexicana escala a un nivel no visto desde el 6 de septiembre del 2016, apoyado también por un contexto externo relativamente favorable.
Una vez superada, en buena parte, la incertidumbre por las votaciones en México, los participantes del mercado cambiario suben fuertemente sus posiciones en pesos, apoyados también por un retroceso del dólar en el mercado internacional.