Hace dos semanas el presidente electo de Estados Unidos (EU), en un discurso ante personal de la empresa fabricante de aires acondicionados Carrier, aseguró que levantaría el muro en la frontera con México y que el motivo más importante para ello, era la seguridad de su país; su programa, aseguró, tendría como objetivo no dejar pasar un solo gramo de droga.

Pero aprovechó también el escenario para mandarle un mensaje a los directivos de Carrier quienes tenían contemplado traer una planta a México. Les pidió no llevar su operación fuera de EU y se comprometió a reducir el impuesto sobre la renta de 35% a 15%. Parece que su discurso logró disuadir a los empresarios y la empresa ya no saldrá del país.

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