Este viernes el ‘efecto Carstens’ sobre la moneda mexicana tiende a diluirse, para centrar la atención en cifras de empleo en Estados Unidos y su posible consecuencia sobre la decisión de la Fed.
En la última jornada de la semana, los participantes aumentan sus posiciones en pesos, animados por la posibilidad de que la Fed pueda aplicar una política gradualista en materia de alza en tasas, después de darse a conocer cifras mixtas en materia de empleo en Estados Unidos.